Un gesto tan simple como arrojar los medicamentos por el lavabo, o tirarlos a la basura, puede tener como consecuencia directa la contaminación de nuestros ríos y acuíferos.
Si bien no todos los residuos suponen un riesgo para el medioambiente, basta con que algunos de ellos puedan tener efectos adversos sobre nuestra salud y sobre las especies acuáticas para que sea necesario evitar esta eliminación incontrolada.
Por ello te pedimos que cuando finalices el tratamiento que te ha
recetado el médico, cuando se te termine el medicamento o cuando revises tu botiquín, lleves y deposites en el Punto SIGRE de tu farmacia habitual |